Archivaron la causa por la explosión en la fábrica de fulminantes de Miramar: la Justicia concluyó que hubo un error humano
23 junio, 2026La investigación por la tragedia ocurrida en noviembre de 2023, que provocó la muerte de un operario y dejó a otro trabajador gravemente herido, fue cerrada por el fiscal Francisco Payges
El Fiscal de Instrucción de la Quinta Circunscripción Judicial, Francisco Payges, dispuso la semana pasada el archivo de la investigación penal vinculada a la explosión ocurrida el 2 de noviembre de 2023 en la fábrica de fulminantes Imaz, ubicada en Miramar de Ansenuza.
Como consecuencia del siniestro falleció Marcelo Adrián Druetta, de 42 años, mientras que otro trabajador sufrió lesiones de gravedad.
Si bien Payges no inició la investigación debido a que la Fiscalía de Morteros se encontraba acéfala al momento del hecho, las primeras actuaciones fueron impulsadas por el fiscal de San Francisco, Oscar Gieco, quien ordenó las pericias iniciales.
En ese marco, personal de Policía Judicial realizó el relevamiento del lugar junto a efectivos de la Sección Explosivos de la Policía y especialistas de Química Legal.
Las primeras pericias ya apuntaban a que la explosión habría sido consecuencia de un error humano. Sin embargo, cuando Payges asumió la investigación en mayo de 2025, dispuso una nueva inspección técnica para profundizar el análisis de lo sucedido.
El nuevo relevamiento fue realizado en febrero de este año por una comisión especializada en explosivos de Gendarmería Nacional, que llegó especialmente desde Buenos Aires. Las tareas se desarrollaron con la presencia del propio fiscal.
En aquella oportunidad, Payges había señalado que el informe de los peritos federales sería determinante para reconstruir con mayor precisión lo ocurrido durante la tragedia.
Las conclusiones finales confirmaron que la causa eficiente de la explosión fue un error en el accionar del trabajador fallecido.
Según la investigación, Druetta desempeñaba tareas habituales como operario de hornos de secado de fulminantes y se encontraba manipulando estos dispositivos industriales al momento de la detonación.
El fiscal de Instrucción comunicó la semana pasada a los familiares de las victimas las conclusiones de la investigación y el archivo de la causa.
Cabe recordar que el ex intendente de Miramar de Ansenuza, Adrián Walker, se desempeña como apoderado de la firma Sucesión de José Imaz, propietaria de la fábrica.
Qué fabricaba la planta y cómo era el proceso de producción
En la planta se fabrican tres tipos de fulminantes: 209, Small Pistol y Large Pistol, según sus denominaciones técnicas.
El fulminante es una cápsula metálica a la que se incorpora una pastilla explosiva y un yunque activador que permiten la detonación posterior. Estos componentes se utilizan en cartuchos de escopeta (209), municiones calibre 9 milímetros (Small Pistol) y proyectiles de mayor tamaño (Large Pistol).
De acuerdo con especialistas consultados durante la investigación, una vez ensambladas las piezas, los fulminantes son trasladados a un proceso de secado. Esta etapa resulta fundamental, ya que la pastilla explosiva se coloca húmeda dentro de la cápsula y debe secarse para garantizar su correcto funcionamiento.
La detonación se produjo precisamente en uno de los hornos destinados al secado de fulminantes. El proceso se realiza mediante bandejas metálicas perforadas que permiten el paso del aire caliente generado por sopladores.
Habitualmente, el operario retira del horno los fulminantes ya secos y pintados, listos para su envasado, y traslada los ensamblados el día anterior para la siguiente etapa de producción.
Según la reconstrucción de los hechos, el día de la tragedia había miles de fulminantes Small Pistol dentro del horno donde se produjo la explosión. La investigación determinó que un error operativo habría desencadenado la detonación.




