Córdoba, donde se originarían las tormentas más intensas del mundo

Córdoba, donde se originarían las tormentas más intensas del mundo

14 diciembre, 2018 0 By Cristián Costa - Redacción Ansenuza al Día

¿Cómo y por qué este tipo de fenómenos –que causan violenta caída de granizo, tornados y desastres en zonas pobladas– se da en esta parte del mundo? Los investigadores tienen una hipótesis muy firme: los vientos altamente húmedos que vienen del Amazonas y del Caribe chocan contra distintas zonas montañosas de Argentina y suben con gran energía (proceso llamado “convección”), para luego producir nubes muy altas y cargadas energéticamente.

Eldo Ávila, físico de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física (FaMAF), señala a Argentina Investiga que la información satelital obtenida en los últimos años indica que la topografía cordobesa, especialmente las Altas Cumbres, juega un rol clave.

“Creemos que en Córdoba nace la mayor cantidad de estas tormentas extremas, especialmente en el noreste de la provincia. Y desde acá se conducirían hacía el este del país y regiones limítrofes”, agrega. El mismo fenómeno sucedería con la Cordillera de los Andes, que actuaría como un trampolín para los vientos y la generación de tormentas.

Según explica Ávila, miembro del grupo de Física de la Atmósfera de la FaMAF, hace 20 años empezaron a lanzarse satélites meteorológicos y uno en especial se dedica a capturar “radiografías” de eventos intensos. “Después de muchos años de estudio de información satelital se determinó que las tormentas más grandes se desarrollan en esta región. Ahora debemos corroborar el por qué”, resume.

El interés radica en el considerable impacto social y económico que suelen acarrear estos acontecimientos climatológicos extremos, tales como violentas caídas de granizo, áreas afectadas por ráfagas y tornados, inundaciones o pérdida de vidas humanas por la profusa actividad eléctrica que se descarga en la tierra. “Si logramos entender mejor la formación de estos fenómenos, podrán realizarse mejores pronósticos y alertas meteorológicas”, asegura Ávila.

Extraído de artículo de la UNC